jueves, 28 de octubre de 2010

Muñeca de papel.

Que queda de mí entonces. Yo aún existo y lo que sorprende es que mientras mas años tengo mas me aprecian… los recuerdos son increíblemente valorados. Y aunque no me crean la moda del papel está regresando, así como la tela vuelve loca a las chicas. Es así como en aquellos tiempos, las muñecas plásticas fingían ser nuestras amigas y con ellas se creaban numerosas historias de juventud y adolescencia rebelde, ahora los bebes falsos enseñan prematuramente a ser madres. Las historias inventadas pasan a ser ciertas y cada vez más rápido nuestras niñas crecen y la adolescencia se adelanta. Los gustos cambiaron y en vez de jugar, ahora es aprender. Ya no se juega a ser rebelde, ahora lo eres.

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